domingo, 5 de agosto de 2012

QUIEN FUE ALLAN KARDEC II PARTE


  ESTUDIO BIBLIOGRAFICO DE ALLAN KARDEC
(CONTINUACIÓN)

Nota previa:


El resumen que he realizado de la obra, pretende transmitir los hechos mas importantes relatados por lo biógrafos entorno del personaje Allan Kardec, si bien la misma nos trae relatos significativos dentro del espiritismo y tienen mas que ver, con la propia Doctrina Espírita referida en los varios libros que Kardec escribió y principalmente en artículos consignados en Revista Espírita, éstos no los he considerado por entender que son materia de otro estudio.

En si, el nombre de la obra “El Educador y Codificador”, denota varios puntos de vista o enfoques que se podrían optar, mas yo lo traigo a referencia desde el punto de vista biográfico ya que el tratar sobre el contenido de la Codificación escapa de mis límites y considero que no es el momento a ser abordado.

Al final de este resumen, presentaré en diapositivas mi apreciación personal de lo que la obra me ha permitido captar.




La obra de Zeus Wantuil y Francisco Thiesen en su segundo volumen, respecto del estudio bibliográfico del Codificador, lo divide en dos partes, la tercera y cuarta, debiendo entenderse que en el primer volumen fueron tratadas la primera y segunda, así, en su segundo volumen es donde toca temas relacionados con los orígenes del Movimiento, Intolerancia y Persecuciones, La doctrina Espírita o Espiritismo en la Obra del Codificador, Misión Cumplida, despedidas solemnes,  y después de Allan Kardec.

Los biógrafos presentan su relato no bajo un esquema cronológico sino de ponderación de hechos orientados a la supervivencia de la doctrina espírita, con anotación de los riesgos que atravesó en sus inicios el Codificador, para mantener la unión de los seguidores y vigilar que no se den deformaciones respecto a la verdadera intención de la misma.

Kardec, en varias oportunidades manifestó que solamente aspiraba al reconocimiento de ser un propagador de la doctrina, aunque muchos lo percibían como un sistematizador y luego como un codificador de la misma. Aun cuando, los opositores alegaban que era una doctrina en decadencia, en contrario se  observa que la revista espirita en su primer número del año 1865 mantuvo una acelerada difusión a tal punto que llegaba a agotarse tempranamente por lo que resulta fácil concluir que la doctrina no está en decadencia ni sus adeptos son indiferentes. Mantuvo su difusión una política de no halagar a nadie para obtener adeptos sino dejar que las ideas se difundan de manera natural. “Loamos con felicidad los hechos realizados, los servicios prestados, pero jamás habremos de alabar por anticipado los servicios que se pueden prestar e incluso los que se prometen prestar” (apunta Kardec en la R.E. ene, 1865-II).

Desde los orígenes del movimiento se presentaron muchas polémicas en discusión sería de los principios profesados, mas el maestro de Lyon, llamado así también Allan Kardec, aconseja a los espíritas que no discutan con antagonistas de mala fe o con los que tengan prejuicios, absteniéndose de ceder a provocaciones que llevan a la controversia o a polémicas inútiles.

Kardec evita establecer grandes polémicas y no responde a varias publicaciones, reconoce que el espiritismo es una ciencia que está iniciando en sus conocimientos y que no todas las preguntas encontraran respuesta en la Doctrina, la que debe ir manteniéndose en el tiempo, considerando que muchas veces el silencio es la mejor respuesta, frente a los amantes del escándalo.

Sobre los escépticos, que niegan toda evidencia, hasta los milagros que presencien son inaceptados, considera que ellos no saben lo que no quieren saber y hay que dejarlas tranquilos y no responderles nada.

El Codificador ha señalado que es un grave error considerar que el Espiritismo dependa de la adhesión de tal o cual individualidad, no es una piedra única sobre la cual se funda una edificación, sino que ésta se sustenta sobre varias piedras, por lo que la base sólida es el consentimiento de las masas donde la opinión del mayor o del menor tienen su peso.

Luego del inicio de la consolidación de la doctrina, Kardec orienta sus esfuerzos al trabajo y relaciones con los espíritas de Lyon, a fin de fortalecer su primer núcleo y al desarrollo sostenido de la R.E., por lo que procura evadir el dar respuesta a tanta correspondencia que recibe  y toma pleno convencimiento de que su esfuerzo debe estar orientado a la labor de la codificación de la doctrina, y dedica buen tiempo a la percepción del concepto básico, “la fé razonada” y a la idea primordial de que  la divisa principal del Espiritismo es,  “fuera de la caridad no hay salvación”, significando estos dos principios razonados las columnas sobre las cuales se levanta el espiritismo.

Los viajes espíritas de Kardec, dentro de su biografía, hacen referencia desde el año 1860 a 1868, tiempo que lo dedica al visitas doctrinarias del movimiento dentro del territorio francés y del exterior. Con los compañeros espiritistas domiciliados en distintos lugares del continente, mantiene una abundante y buena comunicación epistolar.

Hacia el año de 1860, aprovecha Kardec la oportunidad para despertar el interés del movimiento en ciudades francesas como Macon, Lyon y Saint-Etienne verificando que en todas ellas se ocupaban de modo serio de la Doctrina Espírita. Especialmente en Lyon germinó la doctrina, en todas las clases sociales y especialmente en la clase obrera y por ello declara que encontró en Lyon a espíritas sinceros y al respecto, los espíritus le manifestaron: “Por que te admiras de eso?. Lyon ha sido la ciudad de los mártires; la fé aquí es vida; ella dará apóstoles al espiritismo. Si París es la cabeza, Lyon será el corazón”.

Kardec, hace señala tres clases de adeptos al espiritismo:

-          los que se dedican a creer en la realidad de las manifestaciones.
-          Los que ven en el espiritismo mas que hechos, comprenden su alcance filosófico; y
-          Los que no se contentan con admirar la moral, sino que la practican y aceptan todas sus consecuencias, para él, esos son los verdaderos espíritas, es decir, los espíritas cristianos.

En el desarrollo de sus viajes, procura difundir la Doctrina Espírita, aprovechando cuantas invitaciones a reuniones y banquetes le ha sido hechas, aunque también rechaza muchas invitaciones bajo el pretexto de que los gastos que estas originan, puede darse un mejor empleo.

Señala en muchas de ellas que el peligro de los detractores del espiritismo se encuentra ubicado dentro de los propios espíritas y previene que de ellos hay que poner especial cuidado. Debiendo los verdaderos, tomar en cuenta tal circunstancia.

A fin de ejemplificar y tener una idea de la actividad de Kardec, hay que anotar, en el año 1862 visita más de 20 localidades con un recorrido de duración de siete semanas  y asiste a un promedio de 50 reuniones. actividad ésta, que considerando la época, resulta admirable, tomando en cuenta todas las dificultades que el desplazamiento trae consigo, además como siempre fue su deseo, vigila el desarrollo de la R.E. y da contestación al sinnúmero de cartas recibidas.

La formación de grupos espíritas fue multiplicándose, siendo su centro de expansión mas relevante Lyon y Burdeus y poco a poco se fueron realizando reuniones en cada centro espíritas, los adeptos confesaban abiertamente sus convicciones y tenían el coraje de publicitar su opinión aun enfrentando, en ciertas regiones amenazas y persecuciones principalmente. El enfrentamiento más común fue con los católicos, quienes pretendían desfigurar el cometido espírita.

Entre los tantos discursos que pronunció en los distintos lugares que visitaba, solo uno publicó y fue tan extenso que no lo pudo recoger la R.E. por lo que dio lugar a la edición del libro “Viaje Espírita en 1862”.

Un hecho interesante de los relatos de los biógrafos, que lo recojo,  constituye una visita que realizó el Codificador en la ciudad de Amberes a una exposición de pintura, donde observó un cuadro titulado “Escena Familiar de Campesinos Espíritas” que recoge la imagen en un interior de una hacienda donde tres individuos, vestidos con ropas flamencas, están sentados alrededor de un enorme cepo sobre el cual ponen sus manos con la actitud de aquellos que hacen mover las mesas. Por sus fisonomías y actitud de recogimiento se deduce que su comportamiento es serio. Otros hombres, mujeres y niños están diversamente agrupados, esperando con ansiedad el primer movimiento de la gran mesa. Kardec anota ser éste cuadro el primero en el que el espiritismo figura tan claramente, profesado en las obras de arte.

Entre uno de los discursos mas importantes pronunciados, figura aquel que trata de :”El espiritismo es una ciencia positiva”. Una tónica peculiar de Kardec, que lo transmite en sus intervenciones es que, no pretende conseguir adeptos sino que los pronuncia para aquellos que ya están iniciados en la doctrina espírita, no es su interés buscar ovaciones que son acordes con su gusto ni carácter, no predica a los incrédulos ni pretende catequizar, solo se dirige a los hombres de buena voluntad.

Kardec, también en sus intervenciones da a conocer, varios de sus ideales en la forma como el hubiera querido que se realicen, tales como: Organización del Espiritismo; Periódico de Estudios Psicológicos; Proyecto de Comunidad Espírita entre otros.

Como en todos los campos del conocimiento, las ideas nuevas siempre han sido discutidas y reprimidas, como si el progreso fuera un crimen y así sucedió con el Espiritismo, ya que en el ambiente de aquella época las ideas propagadas por el Espiritismo se revestían de una novedad inusitada y llevaban a un enfrentamiento con aquellas imperantes del momento que poco a poco iban perdiendo vigencia, diluyendo sus argumentaciones y diezmando adeptos.

Siempre recalcaba Kardec, frente a las acometidas de los detractores, que muchas veces se esgrimían argumentaciones contrarias a la Doctrina, sin haber obtenido un conocimiento profundo de lo que es el espiritismo, sino en basamentos superficiales solamente. Insistía en que “El Espiritismo no debe ser impuesto: si vienen a él es porque necesitan de él” y porque da lo que otras filosofías no dan. Siempre guardó la actitud de no dar importancia a argumentaciones en contra del espiritismo que no estén respaldadas de algún conocimiento, decía que no se debe dar importancia a este tipo opositores, mas cuando se presentaren oposiciones argumentadas es porque la doctrina planteada merecía ser analizada.

Kardec, también mereció ataques no solo a su Doctrina que poco a poco se estuvo configurando, sino también percibió ataques en asuntos de su vida personal y privada. Estuvieron en el frente contrario, básicamente la iglesia romana y algunos clérigos que so pretexto de defensa de la fe querían contradecir los principios de la Doctrina y también junto a ellos se presentaron los denominados “espíritas de contrabando” que perjudicaban mas a la causa de lo que servían.

El progreso y desarrollo de la Doctrina iría marcando la era de la muerte de la materia  y presentado el surgimiento de la era del espíritu de un nuevo mundo a la luz del evangelio de Cristo. Roma se resistía a dar paso a una evolución de sus instituciones que estaban desmoronándose por vivir en un entorno de exclusividad material.

En 1860, recibe una donación de 10.000 francos, para cualquiera que fuese la forma a ser empleados en bien del espiritismo de parte de una señora que no quería la rendición de cuentas sobre su donación. Parte de esta cantidad, Kardec lo dedica, especialmente a la adquisición de la sede donde funcione la Sociedad Parisiense Espírita (compra de muebles y adecuación de la nueva sede, el resto del mobiliario había sido donado por el propio Kardec) y ala constitución de un fondo de la Caja del Tesoro, para el desarrollo del Espiritismo. Pone especial interés en la conformación de la biblioteca especializada espírita.

Recibió una serie de ataques a su persona, en el sentido de que había hecho fortuna con el espiritismo, que vendía a caro precio sus manuscritos, que había comprado un carruaje de mucho costo etc., por lo que de manera tranquila respondió a tantas falsas acusaciones y explicó que la verdad era que en vez de subir la esclara de la fortuna, la ha bajado, más no le llegaron a importar todas aquellas temerarias acusaciones por no estar acordes con la verdad, pues inclusive su primera obra “El Libro de los Espíritus” fue realizada a su propia cuenta, pues no había editor que lo quisiera realizar. En una de las respuestas dada a uno de sus acusadores, sabiamente le responde “Que el espiritismo no es ni puede ser , de manera alguna, un medio para enriquecer, que la Doctrina repudia toda especulación de que pudiera ser objeto; que enseña a hacer poco caso a lo temporal, a contentarse con lo necesario y a no buscar los goces de lo superfluo, que no son el camino del cielo….que la riqueza es un depósito del que se ha de rendir cuenta y que el rico será juzgado según el empleo que haya hecho de la misma”.

Con el pensamiento hacia el futuro, bajo el sentimiento de facilitar la labor de sus sucesor en el desarrollo de la doctrina, inicia la constitución de una fundación en la Villa de su propiedad en Ségur,  realiza algunas adecuaciones pero se da cuenta que con sus ingresos personales, esta muy difícil el completar la idea que de aquello tenía, por lo que no concluye la tarea.

Mucho tiempo le consumió al Codificador el rebatir las críticas que se vertían en torno a su doctrina, la mayoría de los opositores y cuestionadotes del espiritismo se identificaban con fanáticos religiosos principalmente de la iglesia católica romana, clérigos, obispos y mas representantes del clero que afirmaban que el espiritismo era una religión del demonio y que las inspiraciones de Kardec provenían de malos espíritus, pues los buenos espíritus solamente eran aquellos que se manifestaban en sus iglesias. Por citar un ejemplo, el Obispo de Argel, emitió una carta circular y ordenanza sobre la superstición llamada espiritismo, por la cual prohibió la practica espírita dentro de su diócesis, ante la cual Kardec respondió que ya había respondido esa teoría clerical y que era superfluo repetir nuevamente, la respuesta a ello fue que crecieron mucho centros espiritistas en el territorio regido por aquel Obispo.

Hacia el año 1864, el Libro de los Espíritus ya había sido traducido al castellano, su rápida difusión hizo también que a Kardec le calificaran como anticristo, y de este mote se valieron los clericales para continuar el ataque de tipo personal, además se prohibió la lectura del Libro de los Espíritus a todo católico, bajo pena de pecado si lo hiciesen, y de ser partícipes de una confabulación diabólica con el anticristo.

También el clero ortodoxo ruso, entre una de sus acometidas contra el Espiritismo, infiltro a dos de sus seguidores en reuniones espíritas, quienes inventaron un montón de mentiras, a las que Kardec les refutó haciendo notar los errores materiales en que habían incurrido simplemente. Intentos muchos también hubieron encaminados a fomentar la división dentro de los seguidores del espiritismo y establecer la confusión entre los adeptos.

En 1559 el Papa Pablo IV estableció en la iglesia católica el “Indice de los libros prohibidos” lo que comúnmente se conoce con el nombre de INDEX, que era un catálogo de aquellos libros que la iglesia católica romana determinaba como de prohibida lectura para los católicos, posteriormente a la existencia de un primer catálogo se transformó este sistema de control pontifical y se creó la Sagrada Congregación del Indice, por Pio IV en 1571 y reformada por Gregorio XIII en 1572, La última edición del Indice fue publicada en 1930 en tiempo de Pio XI, y en el listado que señalaba los autores de libros de prohibida lectura no podía faltar el nombre de Allan Kardec. Cabe mencionara que junto a su nombre figuraban algunos que por ejemplo, en nuestro medio son conocidos, tales como: Bacon, Boccaccio, Calvino, Dante, Descartes, Diderot, Erasmo, Fenelón, Fourier, Galileo, Hobbes, Victor Hugo, Huss, Kant, La Fontaine, Lucero, Montesquiu, Pascal, Rousseau, Voltaire entre otros.

Un hecho de consideración importante, es el conocido como el “Auto de Fe de Barcelona”, que consistió en un abuso del gobierno de España al haber ordenado la quema de un cargamento de libros espíritas que se habían introducido al país cumpliendo con todos los requisitos necesarios de la época. Los espíritas estaban deseosos de plantear una reclamación diplomática por el hecho, pero relatan los biógrafos que una intervención de los espíritus indicó, que no se haga por el propio bien del Espiritismo. Igualmente se quemaron públicamente varias obras de Allan Kardec junto con las ejecuciones en la hoguera de los calificados como herejes por el Santo Oficio, el suma el Espiritismo no escapó a ignominiosa persecución de la Inquisición de aquella época.

La hoguera levantada contra el espiritismo, focalizada en Barcelona hacia el año de 1888, permitió en lo posterior, que allí mismo se realizara el Primer Congreso Internacional Espirita y posteriormente muchos otros eventos, de importancia para el Espiritismo. Hacia 1934 se realizó el 14 congreso internacional espírita (segundo en esa ciudad).

            Los relatos contenidos en la Tercera parte de la obra, se desarrollan bajo los temas que atañen a los orígenes del movimiento espírita, cuando Kardec comienza a irradiar las principales ideas del Espiritismo y los distintos confrontamientos que sufren en su comienzo los primeros espiritas teniendo a la cabeza a Kardec. Se aborda también la temática de la correspondencia mantenida entre el Codificador y sus adversarios y adeptos que poco a poco van constituyendo grupos espíritas. Se intercala en esta biografía, los hechos sucedidos entre los viajes espíritas entre años 1860 y 1867. La intolerancia y persecuciones.


En lo sustantivo de la vida de Kardec, los biógrafos dirigen su relato al tema de la Codificación Kardeciana, que está contenida en lo que se llama el “Pentateuco Kardeciano”, representado por los cinco libros básicos del espiritismo:

El Libro de los Espíritus;
El Libro de los Médiums;
El Evangelio según el Espiritismo;
El Cielo y el Infierno; y
La Génesis.

El Libro de los Espíritus es calificado como el farol que rompió las tinieblas que pesaban sobre la humanidad, al atraer multitud de sedientos de la luz y de la verdad. Su lanzamiento fue hacia el año de 1857, posteriormente datan otros escritos publicados, y que parten o tienen una vinculación especial con la temática del libro de los espíritus, tales como: Instrucciones Prácticas sobre las Manifestaciones Espíritas; Que es el Espiritismo; Carta sobre el Espiritismo.

El Libro de los Médiums que contiene la enseñanza especial de los Espíritus sobre la teoría de todos los géneros de manifestaciones, los medios de comunicarse con el mundo invisible, se lo puede catalogar como el pilar del Espiritismo.

Posteriormente, van apareciendo otras obras, como: El Desarrollo de la Mediumnidad, Las Dificultades y los Escollos con que pueden depararse en la Práctica del Espiritismo, El Espiritismo en su mas simple Expresión, Viaje Espírita en 1862, Respuesta Dirigida a los Espíritas Lioneses por el año nuevo, Resumen de la Ley de los Fenómenos Espiritas, Imitación del Evangelio según el Espiritismo y el Evangelio según el Espiritismo, Colección de Textos Inéditos, El Cielo y el Infierno, Colección de Oraciones Espíritas, Estudio sobre la poesía Medianímica, Caracteres de la Revelación Espirita, La Génesis, Obras Póstumas, Revista Espirita.

El Libro de los Espíritus había superado toda expectativa, luego de su lanzamiento, su difusión era realmente creciente, mas la difusión de temas espíritas en medios públicos era todavía insipiente, en el viejo continente, operaba solamente un periódico de divulgación denominado “Periódico del Alma” editado en Ginebra y en América el único periódico en francés fue el “El Espiritulista de Nueva Orleáns”.

Ante esta realidad Kardec, observó la urgente necesidad de crear una publicación pública periódica, destinada a los estudios espiritistas. Así, en noviembre de 1957, Kardec consulta a sus guías espirituales sobre el propósito diseñado, a lo que recibe una respuesta en el sentido de que sea cuidadoso, de manera que la R. E. sirva para asentar las bases de un éxito duradero y que la primera impresión puede decidir el futuro, al principio es necesario considerar el satisfacer la curiosidad, el periódico debe reunir lo serio y lo ameno, lo serio para atraer a los hombres de ciencia y lo ameno para interesar al vulgo, es preciso evitar la monotonía a través de la variedad,  y así, el periódico será un poderoso auxiliar para los trabajos ulteriores. Bajo estos lineamientos, se apresuró en redactar el primer número de la revista y lo editó en la imprenta “Bello” donde también se imprimió, El Libro de los Espíritus.

El 1 de enero de 1958, sale el primer número de Revista Espírita, sin ayuda de proveedores de fondos ni suscriptores, todo realizado con recursos propios del Codificador y a partir de esa fecha, ella fue uno de los medios auxiliares poderoso para la propagación del espiritismo. A la denominación especial de revista espírita se le añadió una identificación como “Periódico de Estudios Psicológicos”. En menos de un año, la revista se había expandido en todos los continentes y hubo la necesidad de reeditar algunos números.

La revista fue el escenario más adecuado, para difundir las actividades y doctrina del espiritismo, en ella se comentaron los más importantes hechos ocurridos en el espiritismo, sus manifestaciones, sus explicaciones, replicas concernientes a artículos y comentarios adversos a la Doctrina. Fue el medio mas adecuado, para tratar públicamente todo que el Codificador lo hacía a niveles individualizados. Los biógrafos relatan varios episodios que fueron tratados en aquella revista y que sirven para complementar el conocimiento espírita.

El 1 de abril de 1858, Kardec fundaba la Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas, institución que también significó un importante motor del desarrollo del espiritismo. Las reuniones que Kardec realizaba en su casa, se vieron limitadas por su capacidad física y es por ello que se generó, la necesidad de ampliarlo y para ello, con el aporte de varios adeptos a la doctrina se estableció la Sociedad referida, con el objetivo posterior de contar con un local sede, adecuado para las reuniones. Esta sociedad se inició cumpliendo las formalidades legales de la época (con un reglamento y comisiones directivas) y cuyo presidente fue el Codificador, quien dio una dirección uniforme y metódica dentro de la más severa vigilancia.

En sus principios, la Sociedad se reunió en distintos inmuebles, pues la contribución de los socios no alcanzaba para rentar uno, mas con la donación de la señora anónima, referida anteriormente, ya fue posible cubrir los gastos que demanda el arriendo y es en la calle Santa Ana donde se instala físicamente, local ideal por su ubicación central en París.

En julio de 1860 Kardec se trasladó a vivir en la sede de la Sociedad, temporalmente alternando con su residencia ubicada en la avenida Segur, lo que le implicó  incurrir en un doble gasto  y  molestias, por ello al respecto explicaba: “Por lo tanto, sin el espiritismo, yo estaría tranquilamente en mi casa, en la avenida de Segur, y no aquí, obligado a trabajar de la mañana a la noche y frecuentemente de madrugada, inclusive sin poder reposar, lo que me sería tan necesario algunas veces; porque sabéis que estoy solo para cumplir con la tarea cuya extensión difícilmente las personas imaginan, y que necesariamente aumenta con el desarrollo de la Doctrina”.

Kardec, manifestó su deseo de renunciar a cualquier desempeño de dignidad dentro de la Sociedad, en consideración a las muchas tareas que tenía que cumplir y al escaso tiempo que le sobraba y por considerar que ya era el momento en que la presidencia de la Sociedad, pase a otras manos; los miembros no aceptaron y fue reelegido como presidente.

De acuerdo con el reglamento de la Sociedad, ésta tenía por objeto principal, el estudio de todos los fenómenos  relacionados con las manifestaciones espíritas y su aplicación a las ciencias morales, físicas, históricas y psicológicas

Para tener una idea numérica de la Sociedad, anoto, que según los biógrafos, tenía una membresía de 87 miembros en abril de 1862, pocos tal vez, ya que no era de interés, el aumento cuantitativo, pues, al ser una Sociedad de estudio era preferible mantenerse así. Tenía reuniones generales y particulares, pero no eran públicas por lo menos hasta cuando Kardec vivió. Se reunían los viernes a las 8 de la noche en forma intercalada y admitían oyentes e invitados recomendados.

Considero menester anotar, que muchos médiums miembros de la Sociedad, aportaron al sostenimiento espiritual de ella, así como a la Revista Espírita, pues se donaron para realizar trabajos, todos psicógrafos, se reunían en una mesa cerca de diez o doce y transmitían mensajes que orientaban el progreso de la Sociedad, en una de esas sesiones se dio un hecho curioso que consistió en una polémica que se presentó entre varios espíritus que fue tan curiosa e instructiva, que Kardec la calificó como un verdadero torneo literario y filosófico.

El presidente espiritual de la Sociedad fue, el espíritu “san Luis”, Kardec debatía con él ciertas respuestas y el espíritu en algunas oportunidades, tenia que reescribirlas.

Por el año de 1861 la sociedad simplificó su nombre a “Sociedad Espírita de París”, Kardec en algunas ocasiones utilizaba el nombre de “Sociedad de París” y en 1862 propuso el de SPEE (Sociedad Parisiense de Estudios Espíritas).

El crecimiento del movimiento naciente seguía su curso, en 1861 se comunicó la existencia de la Sociedad Espírita de México, se estableció un Centro Espírita de Constantinopla, se estableció la Sociedad Espírita de Viena- Austria con el nombre de “Sociedad Espírita de la Caridad”. Se formó El Circulo Espírita de Tours, la Sociedad Espírita de Palermo, La Sociedad Espírita de Turín, Sociedad de Estudios Espíritas de Marcella y muchas otras más, dentro de las cuales se iniciaron publicación diversas sobre temas espíritas y se instituyeron periódicos e informativos varios, que difundieron la Doctrina.

El crecimiento de la Doctrina, en mi entender, denota un posicionamiento del Espiritismo dentro de la filosofía y entre los conocimientos usuales. Así la edición del “Nuevo Diccionario Universal”, considerado como el más vasto repertorio del conocimiento humano, (encierra el análisis de más de 400.000 obras) obra magna, que Kardec le da una insigne importancia para el Espiritismo,  y quien al respecto dice: “Todos los términos especiales del vocabulario espírita se encuentran en ese vasto repertorio, no como una simple definición, sino con todos los desarrollos que conllevan; de esta manera, su conjunto ha de formar un verdadero tratado del espiritismo”, eleva en importancia al movimiento naciente al considerarlo dentro de sus acepciones.

Un relato curioso constituye, el que los biógrafos hacen referencia y que consiste en una crítica aparecida en contra del Libro de los Espíritus, como consecuencia de un presunto error gramatical, glosando el hecho como una equivocación de los espíritus con falta de conocimiento de la gramática. Sobre este particular hecho Kardec contesta con un amplio artículo titulado “Los Espíritus y la Gramática” en el que demuestra que no hubo error gramatical y que mal pudieron los espíritus tener tamaña equivocación y concluye anotando lo que sigue: “Es realmente un placer ver el trabajo que se dan los adversarios del Espiritismo para atacarlo con todas las armas que les llegan a las manos; pero lo que hay de singular es que, a pesar de la gran cantidad de dardos que lanzan contra Él, a pesar de las piedras que le ponen en el camino, a pesar de las celadas que le tienden para hacer que se desvíe de su objetivo, nadie aun, ha encontrado el medio de detener su marcha…”

Una referencia digna de análisis detenido, por parte de nosotros los espíritas, es la que Kardec manifestó en uno de los contenidos que obran de la Revista Espírita, sobre el caminar del Espiritismo que dice:

“Los periodos vividos o que van a ser vividos por el Espiritismo se desarrollarán en el orden siguiente:

-          Curiosidad
-          Filosófico
-          Luchas
-          Religioso
-          Intermediario
-          Renovación social

La aplicación de este esquema que fue altamente inspirado por el Espíritu de la Verdad, personalmente considero que es aplicable a la generación y crecimiento de los centros espíritas. Si bien en un nivel macro, el Espiritismo pasó por el cumplimiento de este esquema, considero que el nacimiento de centros o grupos espíritas también lo pasará, interiormente analicemos el nuestro.

Otro tema curioso que los biógrafos lo tratan en un capítulo, es el concerniente a “El Credo. La Religión del Espiritismo” que lo sintetizan en los puntos siguientes:

-          Para los incrédulos por escrúpulos religiosos: es espiritismo se apoya en bases fundamentales de la religión (en su adecuado concepto); respeta todas las creencias;
-          Los espíritas que no se contentan con admirar la moral espírita intentan practicarla aceptando sus consecuencias (son los verdaderos espíritas, los espíritas cristianos).
-          Es hora de que declaremos el espiritismo por lo que Él es en si, mostrando la verdadera enseñanza de Cristo.
-          Su Doctrina no es otra sino la aplicación del Evangelio.
-          La existencia de los fenómenos es real y sin cuestionamientos, por lo menos en apariencia fuera del espiritismo.

La Constitución del Espiritismo”, figura entre una de las últimas obras de Kardec, fue el resultado de un plan concebido 8 o 9 años antes de su muerte, para él, siempre fue de su preocupación, el futuro del Espiritismo, e intentó consolidar en ella directrices que mantenga su supervivencia. Sobre La Constitución escribió hasta el item IX, sintió el Codificador que su gran cometido había concluido.

“Obras Póstumas” es una recopilación de sus últimos escritos y tratan de variedad de temas, cuentas sobre la caja del Espiritismo, Esfera de Acción de la Comisión Central; Los Sismas, entre otros.

Kardec en sus últimos momentos de vida terrena fue asistido por Antoine Demeure a quien lo llamaba “El Cura de Ars de la Medicina”, médico homeópata muy humanitario que un día encontró la Doctrina Espírita y siempre  asistió invisiblemente en la salud del Codificador. Demeure aconsejo en muchas oportunidades sobre los cuidados de salud que Kardec requería y para tal  propósito escribió lo siguiente: “La salud del señor Allan Kardec se debilita día a día a consecuencia del exceso del trabajo, que es más de lo que él puede soportar; me veo en la necesidad de repetirle nuevamente lo que le había dicho muchas veces: Necesitáis de reposo; las fuerzas físicas tienen un límite, que trasponéis en vuestro deseo de ver progresar las enseñanzas que esparcís; estáis errado, porque al proceder así no aceleraréis la marcha de la Doctrina, sino que arruinaréis vuestra salud y os veréis en la imposibilidad material de conducir la tarea que habéis venido a cumplir en este mundo… Creedme, dejad para más tarde las grandes obras destinadas a complementar la obra que está esbozada en vuestras primeras publicaciones…No os hablo solamente en mi nombre, aquí os hablo en nombre de todos los espíritus que tan poderosamente han contribuido en la propagación de la enseñanza a través de sus sabias instrucciones. Ellos os dicen por mi intermedio que ese compás de espera que consideráis nocivo para el porvenir de la Doctrina es una medida necesaria en mas de un punto de vista, ya sea porque ciertas cuestiones no se encuentran completamente dilucidadas  o porque hay que preparar mejor a los espíritus para asimilarlas. Es preciso que otros allanen el terreno y que ciertas teorías prueben su ineficiencia , dejando así un gran vacío que llenar. En una palabra el momento no es oportuno; por lo tanto, cuidad de vuestra salud, porque llegará la hora en que necesitaréis todo vuestro vigor corporal y espiritual…Yo haré aquí lo que  vos mismo no osaréis hacer; me dirigiré a la generalidad de los espíritas y les rogaré, en interés del propio espiritismo, que os eviten toda sobrecarga de trabajo… Si vuestra correspondencia se resiste un poco, la enseñanza ganará mucho… algunas veces es necesario sacrificar las satisfacciones personales al interés general”. He considerado útil el citar las palabras del médico, por cuanto ellas revelan la realidad física que acompañaba a Kardec, sus muchos compromisos ante la enseñanza de la Doctrina y el agotador trabajo de contestar la correspondencia que recibía, definitivamente quebrantaron su salud.

El Codificador en sus últimos momentos tenía acumulada mucha correspondencia que contestar y eso le causaba mucha preocupación, le preocupaba la situación de la caja del tesoro de la sociedad, además entonces, se estaba mudando la sociedad a un nuevo local.

Kardec, a causa de un aneurisma de la aorta, desencarna de manera súbita, mientras entregaba una revista a un mensajero, su muerte repentina sobrecoge al mundo espírita, pues no había sintomatología anterior al deceso, la causa tal vez se aduce a las muchas preocupaciones, emociones fuertes (originadas por las traiciones, insultos, ataques sistemáticos contra él) que le acompañaban y a la preocupación por ver consolidada su labor terrenal

Kardec desencarnó el 31 de marzo de 1869 a la edad de 65 años incompletos, en su domicilio de la calle Santa Ana, terminando los preparativos de una mudanza, entre las once o doce horas, al atender al empleado de una librería, cayó pesadamente en el suelo, fulminado por la ruptura de un aneurisma, el conserje a los gritos de la criada y del empleado acudió para ayudar, lo levantó pero nada se pudo hacer. En su domicilio se observaba el desorden propio de lo que implica los preparativos para mudarse, luego de su caída mortal, le asistió un espírita de importancia (Delanne) quien acudió, lo friccionó, lo magnetizó, pero todo fue en vano.

Al medio día del 2 de abril de 1869 en un modesto coche fúnebre se realizó el traslado de sus restos, acompañado de los más íntimos amigos, miembros y médiums de la Sociedad, fue enterrado en el cementerio de Montmartre, el más antiguo de París, luego de la prédica de varios discursos pronunciados por importantes espíritas.

La mayoría de los periódicos de París y otras ciudades francesas y del extranjero dieron la noticia del fallecimiento de Allan Kardec.

En relación a la imagen que Kardec proyectaba, he creído conveniente resaltar una descripción que nos permita formarnos una idea: era de medina estatura, de complexión robusta, cabeza amplia, redonda, firme con facciones bien marcadas y de ojos grises claros, enérgico y perseverante, pero con un temperamento tranquilo, cauteloso y realista casi hasta la frialdad, siendo incrédulo por naturaleza y por educación, razonador lógico, preciso y eminentemente práctico en sus ideas y acciones, tomaba distancia del misticismo y del entusiasmo, grave, modesto y calmo en su manera de hablar pero con una cierta y tranquila dignidad resultante de su seriedad y honestidad. Ocasionalmente su semblante se iluminaba con una sonrisa placentera y genial, nunca se le vio dar carcajadas.

En la primera reunión de la Sociedad Espírita de París, luego de las exequias, se convino en construir un monumento en la memoria del Codificador y en acuerdo con la Sra. de Kardec se decidió, en honor al seudónimo galo que utilizó, levantar un dolmen en su tumba y para el efecto se escogió un diseño  de monumentos sepulcrales célticos o druídicos, con la simplicidad con la que los pueblos primitivos homenajeaban a los muertos, ese monumento cubre la tumba de Kardec en el Cementerio Monumental de Pere Lachaise, donde fueron trasladados los restos luego de la exhumación en el Cementerio de Montmartre.

La descripción del dolmen de Kardec dice así: “simple y severo en sus líneas, es constituido por tres bloques de granito bruto en posición vertical(pilares), siendo que dos pilastras se encuentran adelante y una laja atrás, sobre las cuales reposa una cuarta piedra tabular (mesa) con una tenue inclinación hacia abajo, de manera que todo delimita un espacio (cámara) en cuyo centro se erige un pedestal cuadrangular en granito liso, sobre el cual está colocado un busto sin brazos de bronce sobre una pilastra, casi en tamaño natural, al pie figura el nombre de Allan Kardec. En el frontispicio del dolmen aparece una leyenda que dice: NACER, MORIR, RENACER DE NUEVO Y PROGRESAR SIN CESAR TAL ES LA LEY.

Tu amigo
Espírita Ecuatoriano.





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